2 de abril de 1968-2019: hace 51 años, la «Odisea del espacio» de Stanley Kubrick
Por Giovanni Sapere
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Fue el 2 de abril de 1968 cuando en Washington se proyectó, en Estados Unidos, «2001: Una odisea del espacio».
Que Stanley Kubrick era un visionario ya se sabía en la época en que iba encadenando obras maestras una tras otra. Pero que su visión llegara a predecir el futuro, hace nada menos que 51 años, pocos podían pensarlo. Fue el 2 de abril de 1968 cuando en Washington se proyectó, en Estados Unidos, «2001: Una odisea del espacio».

El 2 de abril de 2019 se cumplen 51 años del estreno de la película, que en Italia llegó solo en diciembre del 68. Y aún hoy sigue grabada en la mente la icónica escena, rodada a cámara lenta, como para ir al compás de la igualmente icónica banda sonora de Richard Strauss, «Así habló Zaratustra», del primate con su nueva arma. Ese hueso de fémur que es el emblema del progreso, del lento y primitivo desarrollo de un intelecto humano que logra, con dificultad, a lo largo de siglos de evolución, comprender la utilidad de una herramienta. Y no por casualidad utilizada con fines bélicos.
Tras millones de años de evolución llegamos a HAL 9000, el superordenador de voz y pensamientos humanos que acompaña a los astronautas de la Discovery en su viaje por el cosmos. En una época en que el espacio era el terreno de las luchas entre la URSS y Estados Unidos por llegar a la Luna, Kubrick ya hablaba de inteligencia artificial, de viajes interestelares y de ordenadores con una personalidad humana, dotados de las consiguientes debilidades.
Un anticipador de los tiempos, que vio llegar a D.A.R.Y.L. en 1985, a «El hombre bicentenario» con el fallecido Robin Williams, la película de Spielberg y la reciente Her, con Joaquin Phoenix y Scarlett Johansson, por citar solo algunas: obras que han puesto de relieve cómo la tecnología y el hombre pueden, en un futuro no muy lejano, entrelazarse hasta fundirse. Haciendo incluso complicado, algún día, entender quién es el hombre y quién la máquina.



