¿Cómo puede un robot gestionar al personal humano?
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No se trata de un robot de aspecto familiar como los de las películas de ciencia ficción, sino de un sistema informático invisible y totalmente automatizado que opera en tiempo real
La tecnología informática y la inteligencia artificial (IA) han recorrido un largo camino en la gestión de cambios sostenibles en los distintos sectores empresariales y también en el ámbito personal, con la invención de robots en diversas esferas. Sin embargo, hasta ahora los robots han tenido como objetivo parecerse a los humanos en su comportamiento o servir de asesores y ayudantes para las personas. Pero un reciente avance en un área hasta ahora desconocida de la tecnología de IA ha introducido un gestor robótico informático para dirigir a los operadores humanos implicados en los procesos de flujo de trabajo de cualquier organización, por primera vez en la historia de la informática.
Por definición, un gestor robótico implica gestionar al personal humano. Aunque el concepto de «la máquina gobierna al hombre» todavía no es muy perceptible en la sociedad humana, esta invención ha obtenido recientemente una patente (US10467571) en Estados Unidos que acredita su originalidad, viabilidad y beneficios incluso en la actualidad. No obstante, en las operaciones empresariales rutinarias, el personal que participa en los procesos diarios de flujo de trabajo no verá mucha diferencia en su modo de trabajar cuando lo gestione este robot informático. Solo los directivos humanos que solían gestionar los procesos de flujo de trabajo en cualquier hilo de los procesos de negocio con objetivos empresariales distintos, como «vender un producto o varios productos» o «contratar a un empleado», en diferentes áreas de negocio, son sustituidos por un único sistema informático invisible en tiempo real que trabaja en segundo plano pero sigue comunicándose con ellos por vía electrónica, como lo harían los directivos humanos por otros medios.
Este gestor robótico no mecánico funciona siguiendo un «principio de servomecanismo» de la ingeniería de control convenientemente adaptado, una de las teorías más importantes para la automatización de instrumentos mecánicos. Una vez completado un procesamiento, ya sea ejecutando un programa informático automatizado o alertando, supervisando y controlando a los operadores humanos implicados mediante un módulo de pasarela de interfaz humana, se genera una retroalimentación para identificar la siguiente actividad empresarial, utilizando su inteligencia almacenada en su conjunto de datos o comunicándose por vía electrónica con las autoridades designadas. Este bucle cerrado de actividades empresariales continúa de forma totalmente automática y en directo hasta que se cumple un determinado objetivo empresarial.
Otra característica importante es que este único gestor robótico asume plena responsabilidad de la gestión de las operaciones empresariales en todas las áreas del negocio en las que normalmente hay distintos directivos humanos. Por ejemplo, difícilmente existe una organización en la que las operaciones de venta las gestione el mismo directivo que se ocupa del proceso de contratación en el departamento de recursos humanos.
Así, no solo mejora considerablemente la eficiencia en el tiempo de procesamiento, sino que también produce un ahorro sustancial en los gastos de personal.
Aunque una innovación así, con un nuevo mensaje para el mundo, pueda parecer al principio un poco irreal en la actualidad, se trata de un escenario que inevitablemente emergerá en un futuro próximo, como predicen los expertos en informática. Esta invención debería, pues, ayudar a abrir camino a unos nuevos valores y una nueva ética globales enriquecidos tecnológicamente, que contribuirán a la sostenibilidad de nuestro progreso social y empresarial. Con los sistemas de IA de «la máquina gobierna al hombre» convirtiéndose en parte integral de nuestras vidas, solo cabe esperar más reformas en cuanto a la evolución de nuevos sistemas y su impacto positivo en nuestras vidas y en la sociedad.
Autor: Asim Datta



