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¿Londres-Sídney en cuatro horas? ¡Con los motores SABRE será (pronto) posible!

Por Giovanni Sapere
2 min de lectura

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Traducido automáticamente del original en inglés Leer el original

¿Londres-Sídney en cuatro horas? ¡Con los motores SABRE será (pronto) posible!

La empresa británica Reaction Engines ha desarrollado una nueva clase de motores SABRE que permitirán volar de un extremo a otro del mundo en solo 4 horas.

Volar al otro lado del mundo requiere tiempo y dinero. Hoy, un Boeing 747 que despega del aeropuerto de Heathrow tarda unas 20 horas en llegar a Sídney. Muchas horas de vuelo significan precios elevados para los pasajeros e impactos ambientales significativos: cada año, los vuelos de larga distancia generan más de 8 toneladas de CO2. Imagine ahora embarcar en Londres y llegar a Australia en solo 4 horas gracias a un vuelo hipersónico que libera al medio ambiente únicamente vapor de agua: mucho más cómodo y ecológico, ¿verdad? Puede sonar a ciencia ficción, pero este viaje será pronto posible gracias a los motores SABRE desarrollados por la empresa británica Reaction Engines. SABRE™ – Synergetic Air Breathing Rocket Engines – es el nombre de un nuevo motor de hidrógeno capaz de impulsar una aeronave a una velocidad de 6500 kilómetros por hora, tres veces más rápido que un Concorde. Al ser un motor de hidrógeno, el gas de escape es simplemente vapor de agua.

Motores Sabre: las pruebas están en marcha

La verdadera novedad de los motores SABRE es el sistema de refrigeración desarrollado en colaboración con la británica Consarc Engine Ltd. A las velocidades que SABRE pretende alcanzar, el aire que entra en el motor está tan caliente que fundiría los motores tradicionales. Para resolver este problema, los ingenieros británicos han desarrollado un sistema revolucionario: el preenfriador. Es una especie de radiador (muy potente) que capta el aire que entra en el motor a una temperatura de más de 1000 grados y lo enfría 150 grados en una fracción de segundo gracias a un sistema formado por miles de pequeños tubos por los que fluye helio líquido. Instalaciones de este tipo ya están en uso pero, actualmente, tienen las dimensiones de un campo de fútbol: en los motores SABRE, en cambio, el preenfriador tendrá las mismas dimensiones que un motor de avión normal. Gracias a este potente sistema de refrigeración, el motor podrá generar una energía equivalente a Mach 5,4 e impulsar el avión a una velocidad de 6500 km por hora sin fundirse. Toda esta energía permitirá al avión abandonar la atmósfera terrestre y recorrer una trayectoria suborbital para llegar al otro lado del mundo en tiempos impensables hasta hace pocos años. El sistema SABRE ha superado el análisis preliminar de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la autoridad de la Fuerza Aérea británica (UKSA), y las primeras pruebas de laboratorio, iniciadas en abril, han dado resultados positivos. Antes de volar de Londres a Sídney en solo 4 horas, sin embargo, queda todavía mucho trabajo por hacer: el primer despegue de prueba podría tener lugar en 2025, pero para comprar un billete habrá que esperar hasta 2030.