Neuralink: el primer implante cerebral
Por Sara Votta
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El empresario visionario Elon Musk anunció en X que Neuralink ha instalado por primera vez su implante cerebral en un ser humano. Neuralink Corporation es una empresa de neurotecnología, fundada por un grupo de empresarios, entre ellos Elon Musk, que se dedican a desarrollar interfaces neuronales implantables. Tras varios años y con la aprobación de un comité de ética, la empresa comenzó a reclutar pacientes para un ensayo clínico. El objetivo de Elon Musk es lograr una simbiosis con la inteligencia artificial, aunque por el momento la empresa trabaja en permitir que las personas paralizadas controlen un cursor o un teclado con el cerebro. De hecho, la empresa ha reclutado a pacientes que sufren tetraplejía, la parálisis de las cuatro extremidades del cuerpo. La empresa indicó que se utilizará un robot quirúrgico para colocar el implante dentro del cerebro. El dispositivo, del tamaño de una moneda, está diseñado para registrar y transmitir señales cerebrales de forma inalámbrica a una aplicación que pueda descodificarlas. Musk anunció que el paciente al que se le colocó el dispositivo «se está recuperando bien» y que «los primeros resultados muestran una prometedora detección de picos neuronales». A pesar de ello, lo más probable es que pasen meses antes de saber si el sujeto podrá usar con éxito el implante para controlar un ordenador u otro dispositivo. Antes de que el paciente pueda utilizar la interfaz cerebro-ordenador, o BCI, debe empezar a entrenarse en su uso.
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El paciente de Neuralink no es en realidad el primero: estas interfaces neuronales ya se han implantado en decenas de personas como parte de estudios de investigación. Estos dispositivos han permitido a varias personas paralizadas jugar a videojuegos, mover brazos robóticos y escribir correos electrónicos con el pensamiento. El sistema de Neuralink, gracias al uso de una transmisión inalámbrica que registra la actividad neuronal, es menos invasivo y más fácil de usar en la investigación. Desde la fundación de Neuralink en 2016 han surgido varias empresas que comercializan sistemas destinados a conectar el cerebro con un ordenador.
A esto seguirá el seguimiento del paciente y de estos estudios.
La integración de la inteligencia artificial en el cerebro humano podría conducir a avances extraordinarios en el tratamiento de enfermedades neurológicas, la optimización del rendimiento cognitivo y la ampliación de las capacidades humanas. Sin embargo, también debemos estar atentos a los desafíos relacionados con la privacidad, la seguridad y la posible pérdida de autonomía individual. En este momento crucial de nuestra historia, es imperativo que examinemos con atención el camino que estamos siguiendo y nos aseguremos de que el uso de estas tecnologías se guíe por sólidos principios éticos y por la voluntad de promover el bienestar colectivo.
Escrito por Sara Pia Votta



