Life

¿Por qué constituir su startup en Panamá?

Por editore
7 min de lectura

CompartirLinkedInFacebookX

Traducido automáticamente del original en inglés Leer el original

¿Por qué constituir su startup en Panamá?

Panamá obtuvo una puntuación de 92 sobre 100 en la facilidad para abrir un negocio y de 80 sobre 100 en la facilidad para obtener crédito

En el mundo empresarial existe un nuevo tipo de empresa denominada «startup», conocida por su rápido crecimiento, en parte porque está muy vinculada al uso general de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y a las últimas tendencias empresariales. Dado el rápido crecimiento y la escala que caracterizan a una startup de éxito, una de las primeras consideraciones al lanzar un negocio de este tipo, y una que influirá de manera significativa en la forma en que se gestione la empresa y en las relaciones con los accionistas e inversores y entre ellos, es la ley bajo la cual se organiza la sociedad. Con esto en mente, y como introducción a una serie de artículos que publicaremos sobre las startups, resumimos brevemente las razones por las que organizar una startup conforme a la ley panameña podría aportar beneficios para su creación, capitalización, contratación de personal, operaciones, financiación y eventual venta u oferta pública.

Antes de detallar los beneficios de someter un negocio a la ley panameña, cabe señalar que, según el informe Doing Business 2020 del Banco Mundial 1, Panamá obtuvo una puntuación de 92 sobre 100 en la facilidad para abrir un negocio y de 80 sobre 100 en la facilidad para obtener crédito. La puntuación media de América Latina y el Caribe fue de 79 y 52, respectivamente, lo que sitúa a Panamá como país líder de la región. Esto, unido a que su moneda de curso legal es el dólar de los Estados Unidos de América y a la interconectividad que ofrece a la región gracias a su ubicación geográfica, sitúa a Panamá entre los mejores países latinoamericanos para iniciar un negocio. Una vez que un emprendedor tiene una idea concreta que quiere desarrollar y comercializar, el primer paso que debe dar al entrar en el mundo de las startups es constituir su sociedad. La principal ventaja de iniciar un negocio mediante una sociedad anónima es que la empresa tendrá su propia personalidad jurídica, separada y distinta, para todos sus actos y contratos, de la de su fundador y de sus accionistas. 2 No sería aconsejable que un fundador llevara a cabo sus actividades comerciales a título personal debido a los riesgos implícitos de cada negocio, por lo que contar con una estructura societaria que limite la responsabilidad de los accionistas es primordial. Sin duda, el vehículo jurídico más común en Panamá es la sociedad anónima, regulada por la Ley n.º 32 del 26 de febrero de 1927 (la «Ley de Sociedades Anónimas»), que detalla los requisitos para la constitución, la estructura accionarial y los órganos de administración, entre otros aspectos, de la sociedad anónima. La Ley de Sociedades Anónimas dispone que, para constituir una sociedad, dos o más personas de cualquier nacionalidad y domicilio deben otorgar el Pacto Social ante un notario público local; una vez que el Pacto Social ha sido protocolizado como Escritura Pública e inscrito en el Registro Público, la sociedad adquiere efectivamente personalidad jurídica. 3 Este proceso de constitución es relativamente sencillo y puede tardar entre 4 y 6 días hábiles. Sin embargo, es importante contar con un asesor jurídico que, en cumplimiento de la Ley de Sociedades Anónimas y de la normativa sobre agentes residentes, actúe como agente residente y lleve a cabo los requisitos previos de diligencia debida necesarios para que el agente residente pueda actuar como tal, y que se asegure de que el Pacto Social contenga todo lo que exige la Ley de Sociedades Anónimas y de que el proceso se lleve a cabo correctamente para que la ley produzca todos los efectos y satisfaga todas las necesidades prácticas del negocio respectivo.


1https://www.doingbusiness.org/content/dam/doingBusiness/country/p/panama/PAN.pdf 2 Artículo 251, Código de Comercio de la República de Panamá. 3 Artículo 1, Ley de Sociedades Anónimas

También es importante mencionar que en Panamá existen otros tipos de entidades comerciales, como las sociedades de responsabilidad limitada («S. R. L.»), por ejemplo. Sin embargo, para los fines de una startup, las sociedades anónimas son la entidad jurídica preferida por su flexibilidad en la oferta pública de acciones, entre otras razones. Una de las formas más habituales en que una startup recauda capital para financiar sus operaciones es la venta de acciones a inversores (en general, los «inversores providenciales» o los «inversores de capital riesgo» solicitarán acciones a cambio de su inversión). Si la startup se organiza como S. R. L., el pacto social de la empresa, que es un documento inscrito en el Registro Público, debe modificarse cada vez que se vende una cuota de participación a un inversor y, por tanto, cada una de estas ventas deberá inscribirse en el Registro Público. 4 Además, los socios que hayan pagado íntegramente las cuotas de participación de una S. R. L. tendrán derecho a voto en las deliberaciones de dicha S. R. L., 5 lo que significa que las S. R. L. no pueden emitir cuotas de participación que consistan exclusivamente en derechos económicos. Por el contrario, una sociedad anónima puede emitir o transferir sus acciones mediante documentos privados, y dichas acciones pueden ser de distintas clases y otorgar diferentes derechos económicos y de voto (por ejemplo, derechos de voto especiales para la clase de acciones emitidas a favor de los fundadores de la startup). Esto último es relevante en las ofertas públicas de acciones, o incluso en las colocaciones privadas dirigidas a inversores sofisticados. En materia tributaria, el régimen fiscal de Panamá se rige por el Principio de Territorialidad, que establece que una persona natural o jurídica solo está sujeta al pago del impuesto sobre la renta por las rentas generadas dentro de Panamá, es decir, mediante operaciones o actividades realizadas dentro del territorio. 6 Nuestro Código Fiscal establece que actividades como dirigir desde una oficina en Panamá operaciones que se realizan fuera del territorio, y distribuir dividendos procedentes de rentas no producidas dentro del territorio, por ejemplo, no generan renta gravable en Panamá. Esto significa que una startup organizada conforme a la ley panameña solo pagaría impuestos sobre las rentas generadas por sus operaciones panameñas, lo que puede representar un ahorro significativo para una empresa en su etapa inicial. Además, Panamá prevé una serie de incentivos fiscales que podrían aplicarse a una startup según su actividad. Existen leyes que eximen del pago de determinados impuestos y otorgan créditos fiscales, entre otros incentivos, a las empresas de manufactura industrial, agroindustriales y de reaprovechamiento de recursos marinos 7; a las empresas ubicadas dentro del complejo de la Fundación Ciudad del Saber dedicadas a la investigación y la innovación en los campos científico, tecnológico, humanístico y cultural; 8 a las empresas establecidas dentro del Área Panamá-Pacífico; 9 a las empresas establecidas dentro de Zonas Francas; 10 a las empresas turísticas y a los inversores en dichas empresas turísticas; 11 a las sedes de empresas


Véase la Ley 4 del 9 de enero de 2009. 5 Artículo 3, Ley 4 del 9 de enero de 2009. 6 Artículo 694, Código Fiscal de la República de Panamá. 7 Ley n.º 76 del 23 de noviembre de 2009, tal como ha sido modificada hasta la fecha. 8 Decreto Ley n.º 6 del 10 de febrero de 1998. 9 Ley 41 del 20 de junio de 2004, tal como ha sido modificada hasta la fecha. 10 Ley 32 del 5 de abril de 2011. 11 Ley 80 del 8 de noviembre de 2012.

multinacionales; 12 y a las micro, pequeñas y medianas empresas, 13 entre otras. Nuestro segundo artículo las abordará en detalle, así que esté atento a los próximos artículos de esta serie.

Para las startups que necesiten traer talento del extranjero, también existen incentivos migratorios, como los permisos de residencia temporal para personal de confianza, ejecutivos, expertos o técnicos, entre otros. Esto podría ser ventajoso para las startups interesadas en contar con asesores o mentores en puestos clave que orienten al fundador en rondas de financiación, por ejemplo. Dicho todo esto, es importante que cada idea de negocio se evalúe teniendo en cuenta las disposiciones de la ley, de modo que las decisiones se tomen en función de las particularidades de cada caso y se aprovechen al máximo las ventajas que pueda ofrecer la legislación panameña. Estamos a su disposición para cualquier duda que tenga sobre estos temas. Para más información sobre estas cuestiones, visite nuestro sitio web Startup Series, un espacio informativo pensado para emprendedores y profesionales independientes que buscan mejorar sus iniciativas empresariales, o póngase en contacto con nosotros.

Autor: Pablo Nuñez