Prórrogas de la duración de las patentes en Singapur
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Singapur es actualmente el único país del Sudeste Asiático donde son posibles las prórrogas de la duración de las patentes (PTE), al menos en teoría. En la práctica, sin embargo, las estrictas condiciones que deben cumplirse para prorrogar la duración de una patente concedida hacen que las PTE sean muy improbables.
Una patente de Singapur puede ser apta para una PTE si la Oficina de Propiedad Intelectual de Singapur (IPOS) incurre en un «retraso injustificado» en la concesión de la patente o si hay un retraso en la obtención de la autorización de comercialización cuando la patente se refiere a un producto farmacéutico.
Se produce un retraso injustificado en la concesión de la patente cuando el intervalo entre la presentación de la solicitud de patente y la concesión definitiva de la patente supera los cuatro años. Es fundamental que los solicitantes tengan presente que este período de cuatro años se calcula de modo que excluye los retrasos derivados de las actuaciones del solicitante. Por ejemplo, durante la tramitación, los solicitantes suelen recibir al menos un dictamen escrito, que fija un plazo de cinco meses para que el solicitante presente su respuesta. El tiempo que tarda el solicitante en presentar una respuesta se considera un retraso «atribuible al solicitante» y no se computaría como parte del período de cuatro años.
La dificultad para cumplir la condición del «retraso injustificado» se agrava aún más en el caso de las solicitudes PCT en fase nacional, porque, según la ley de Singapur, el tiempo transcurrido entre la fecha de presentación internacional y la fecha efectiva de entrada en la fase nacional se considera un retraso atribuible al solicitante.
Para que una patente farmacéutica pueda optar a una PTE por un retraso en la obtención de la autorización de comercialización, el tiempo entre la solicitud de la autorización de comercialización y su obtención debe ser superior a dos años. Al igual que antes, este período de dos años se calcula de modo que excluye cualquier tiempo empleado por el solicitante en responder a los requerimientos del organismo regulador (la Health Sciences Authority).
En consecuencia, aunque la ley de Singapur permite en teoría las PTE, la constatación efectiva de un retraso injustificado, ya se refiera a la concesión de una patente o a la autorización de comercialización de un producto farmacéutico, es, como cabe esperar, poco frecuente.
Para los solicitantes que deseen mejorar sus posibilidades de obtener PTE en Singapur, ofrecemos algunos consejos prácticos:
- Iniciar con antelación la entrada en la fase nacional del PCT
- Presentar la petición de examen sustantivo en el momento de la presentación o poco después
- Responder a los dictámenes escritos lo antes posible
Por último, conviene señalar que, aunque se den los pasos anteriores, no hay garantía de que una PTE sea posible, salvo que la IPOS incurra en retrasos inusuales en el examen de la solicitud de patente.
PRINCIPAL PATENTES: QUÍMICA Spruson&Ferguson



