Viajar con Google Assistant gracias a Roav Bolt, la última novedad de Google
Por Giovanni Sapere
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Pronto saldrá a la venta uno de los últimos productos de la familia Google que permitirá tener un Google Assistant personal también durante nuestros viajes en coche. Se llama Roav Bolt y es un accesorio que permite llevar las funciones del asistente automático de Mountain View directamente al coche…
El accesorio, ya a la venta en EE. UU., se conecta al encendedor del coche
Pronto saldrá a la venta uno de los últimos productos de la familia Google que permitirá tener un Google Assistant personal también durante nuestros viajes en coche. Se llama Roav Bolt y es un accesorio que permite llevar las funciones del asistente automático de Mountain View directamente al coche, conectando el dispositivo al encendedor.
Por un precio de 49,99** dólares, unos 44,50 euros**, el dispositivo lleva ya algunos meses en el mercado estadounidense y pronto se comercializará en el viejo continente. La seguridad vial, ante todo, es el principio básico que promueve Google: gracias al sencillo control por voz, se evitan todas aquellas operaciones que solo pueden hacerse con el móvil.
La búsqueda de información, la petición de un itinerario para llegar al destino a través de Google Maps, la navegación por internet, la consulta de la agenda de eventos y mucho más son funciones que también pueden utilizarse en coches no compatibles con los sistemas de dispositivos Android o iOS. Y no solo eso. Será posible gestionar cualquier dispositivo domótico cómodamente sentado en el coche, a kilómetros de distancia. Resulta útil para controlar o programar el encendido de los sistemas de iluminación y calefacción de la casa.
El primer impacto con los consumidores, sin embargo, no parece haber sido el mejor. La duda sobre la utilidad real de un dispositivo así, según una parte considerable del público, es que Roav Bolt ofrece los mismos servicios que ya permite el smartphone por un coste de casi 50 euros. Un sistema, por otra parte, prácticamente idéntico al que ya comercializa Amazon para su Alexa y creado por Anker. La respuesta, como siempre, la dará el mercado.



