El cerebro no es estéril: descubierta una posible microbiota cerebral humana
Por Alessia Nobile
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Un estudio pionero de mayo de 2025 publicado en Nature Communications cuestiona la antigua creencia de un cerebro estéril: se han identificado rastros microbianos en tejido cerebral humano. ¿Qué implicaciones tiene para la neurociencia y la medicina?
¿Alberga bacterias el cerebro? Un descubrimiento que puede transformar la neurociencia
Durante décadas, uno de los dogmas centrales de la medicina y la biología ha sido este: el cerebro humano es un órgano estéril, protegido por la barrera hematoencefálica frente a cualquier forma de vida microbiana. Pero un nuevo estudio, publicado el 6 de mayo de 2025 en Nature Communications, pone ahora en entredicho esa suposición.
Un equipo internacional de neurocientíficos, microbiólogos y patólogos analizó tejidos cerebrales post mortem con técnicas de secuenciación genómica y de imagen de última generación. Sus resultados revelan pruebas consistentes de presencia microbiana —en concreto, ADN bacteriano y estructuras compatibles con bacterias— en distintas regiones del cerebro humano.
De confirmarse, este descubrimiento podría reescribir los fundamentos de la neurobiología y abrir nuevas vías para comprender las enfermedades neurológicas, los comportamientos cognitivos y el desarrollo cerebral.
Cómo se hizo el descubrimiento: técnicas avanzadas para evitar la contaminación
La principal preocupación en estudios de este tipo es el riesgo de contaminación. Sin embargo, los investigadores siguieron un protocolo extremadamente riguroso:
- Secuenciación metagenómica shotgun en tejido cerebral fresco
- Microscopía electrónica de barrido (SEM) para visualizar directamente las estructuras bacterianas
- Controles negativos aplicados en cada fase de preparación de las muestras
- Análisis doble ciego con equipos independientes
Los microbios detectados no parecen proceder de la flora intestinal ni haber llegado a través de la circulación sanguínea. Podrían ser, en cambio, residentes específicos del cerebro con funciones totalmente desconocidas.
Dónde se encontraron los microbios y qué podrían estar haciendo
Se identificaron estructuras microbianas, en su mayoría bacterias grampositivas, principalmente en:
- Hipocampo (región relacionada con la memoria)
- Tálamo (relevo de la información sensorial)
- Cerebelo (coordinación motora y aprendizaje)
Su presencia constante en áreas estratégicas del sistema nervioso sugiere que no son meros «invitados accidentales», sino potencialmente un componente estable del microentorno cerebral.
Algunas hipótesis sobre sus funciones biológicas son:
- Regulación de la actividad inmunitaria cerebral
- Modulación de la plasticidad sináptica
- Producción de neuromoduladores
- Influencia en el desarrollo neurológico temprano
Implicaciones clínicas: ¿una revolución en la medicina?
Si este hallazgo se valida, su impacto podría ser enorme:
- Neurodegeneración: la disbiosis de la microbiota cerebral podría estar vinculada a trastornos como el alzhéimer, el párkinson y la ELA
- Autismo y desarrollo cognitivo: la presencia o ausencia de microbios podría influir en la maduración cerebral temprana
- Trastornos psiquiátricos: nuevas perspectivas sobre la ansiedad, la depresión y la esquizofrenia
- Terapias innovadoras: posibilidad de tratamientos probióticos o antimicrobianos dirigidos en el cerebro
Lo que dicen los investigadores
«Este estudio no afirma con certeza que exista una microbiota cerebral activa como la del intestino», afirma el profesor Matteo Pellegrini, autor sénior del estudio, «pero hay que revisar la idea del cerebro como un entorno completamente estéril».
Aunque los autores piden cautela, las pruebas son consistentes y reproducibles, lo que lleva a la comunidad científica a explorar con urgencia esta nueva frontera.
Fuente científica: Zhang et al., Detection of microbial signatures in human brain tissue, Nature Communications, publicado el 6 de mayo de 2025.
Autor: Nobile Alessia



