Los macacos aprenden a tener cuidado con los gérmenes tras un brote viral en un estudio en Texas
Científicos cognitivos de la UC San Diego demuestran que vivir una epidemia mortal provoca la evitación de patógenos incluso sin conocer directamente el mecanismo de transmisión.
Por Giovanni Sapere
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Una innovación científica en biología cognitiva muestra que los macacos japoneses se vuelven significativamente más cautelosos con la comida potencialmente contaminada después de sobrevivir a una epidemia mortal. Investigadores de la Universidad de California San Diego descubrieron que este cambio de comportamiento se produjo en todos los grupos expuestos, independientemente de si los monos individuales habían contraído el virus. Publicado en Royal Society Open Science, el estudio aporta una rara evidencia empírica sobre los orígenes evolutivos del asco animal y la evitación de enfermedades.
Un experimento natural nacido de un brote viral
La investigación surgió de una inesperada crisis veterinaria en un santuario de primates del sur de Texas, según informó Phys.org. El santuario mantiene grupos sociales separados de macacos japoneses descendientes de una población trasladada de Japón a Texas en 1972. En 2020, el personal de la instalación identificó un brote de retrovirus simio de tipo II, una infección transmitida principalmente por mordeduras y arañazos que provoca inmunodeficiencia y enfermedades mortales en los macacos, lo que llevó a los responsables a aislar los recintos y aplicar cuarentenas rigurosas.
«Los grupos tienen historias, y esas historias se manifiestan en el comportamiento».
— Stephan Kaufhold, investigador doctoral en la UC San Diego
Evaluar la evitación de patógenos mediante la contaminación visual
El brote creó un ensayo experimental accidental que comparó tres grupos de macacos expuestos con un grupo de control no expuesto, según Phys.org. El investigador doctoral Stephan Kaufhold y el profesor asociado Federico Rossano evaluaron a 55 macacos con una elección de alimentación: comida colocada sobre madera limpia frente a comida situada sobre heces reales de macaco selladas bajo resina epoxi transparente. La resina sellada eliminaba los olores y el contagio mientras preservaba la señal visual de contaminación, y ensayos adicionales usaron una esponja de color para verificar que los sujetos no reaccionaban simplemente a objetos novedosos.
Umbrales cambiantes en el sistema inmunitario conductual
Estudios conductuales anteriores demostraron que los macacos japoneses salvajes suelen consumir alimentos muy apreciados, como cacahuetes, de superficies cubiertas de heces, señala Phys.org. Sin embargo, los animales expuestos al brote tomaron comida de la superficie contaminada en solo el 47% de los ensayos, frente al 79% de los monos no expuestos. El equipo de investigación descubrió que los animales no infectados que vivían junto a compañeros enfermos desarrollaron la misma tasa de evitación que los supervivientes infectados, lo que demuestra que sobrevivir a una epidemia recalibra el sistema inmunitario conductual y biológico.
Descubrimiento científico y futuras líneas de investigación
La metodología no se basa en ninguna patente comercial ni solicitud de propiedad intelectual, ya que el aparato experimental sirve como invención académica diseñada únicamente para sondear la toma de decisiones de los primates, según detalla Phys.org. En cambio, los hallazgos abren nuevas vías para observar cómo las especies sociales modifican la evaluación de riesgos tras crisis comunitarias. Los investigadores seguirán monitorizando cómo la transmisión social preserva estos hábitos de higiene a lo largo de las generaciones de macacos con el tiempo.
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