Health

Este nuevo vendaje detiene la hemorragia sin adherirse a la herida

Por Mario Vincenzo La Rocca
2 min de lectura

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Traducido automáticamente del original en inglés Leer el original

Este nuevo vendaje detiene la hemorragia sin adherirse a la herida

Investigadores de la ETH de Zúrich y de la Universidad Nacional de Singapur han desarrollado un nuevo tipo de vendaje que favorece la coagulación de la sangre y no se pega a la herida

Como ocurre a menudo en la ciencia, los descubrimientos también llegan por casualidad y este es un ejemplo clásico. Investigadores de la ETH de Zúrich, dirigidos por el profesor Dimos Poulikakos, junto con un grupo de la Universidad Nacional de Singapur, buscaban materiales superhidrófobos, es decir, materiales capaces de repeler líquidos como el agua y la sangre. El objetivo final era encontrar un material con el que recubrir dispositivos médicos que entran en contacto con la sangre, como las máquinas de circulación extracorpórea o los dispositivos cardíacos artificiales.

Uno de los materiales probados mostró, con sorpresa, otra característica interesante. Además de repeler la sangre, también favorecía el proceso de coagulación. Esta propiedad lo hacía inadecuado para usarlo como recubrimiento de bombas de sangre y dispositivos afines, pero los investigadores comprendieron enseguida que funcionaría idealmente como vendaje. El material no se empapa de sangre y no se adhiere a la herida, evitando así hemorragias secundarias al retirarlo.

Arriba, una gasa de algodón normal que absorbe la sangre. Abajo, una gasa recubierta de nanofibras de carbono en silicona. Créditos: Nature Communications

El material, descrito en un artículo publicado en Nature Communications, es el primero que favorece la coagulación a la vez que repele el agua. El doble efecto se consigue recubriendo una gasa común con silicona y nanofibras de carbono. Aún no está claro por qué la sangre coagula con facilidad; los investigadores necesitarán más estudios para comprender plenamente su origen. Una hipótesis es que la sangre interactúa con las nanofibras de carbono modificando el mecanismo de coagulación.

Otra propiedad muy útil es el efecto antibacteriano. A las bacterias les cuesta adherirse a la superficie de la gasa, por lo que no pueden proliferar. La propiedad antibacteriana reduce además el riesgo de infección, lo que hace que el material resulte muy atractivo para su uso en cirugía. Ya se han realizado las primeras pruebas en animales, que han demostrado la eficacia del material.